16 julio 2011

sin fuerzas

Reñìa la calma,
la fuerza y no la prisa
con el gusano de la conciencia,
querìan ser parte del circo
alzarse en cabriolas
untar de cieno las maromas
sin estrechar su mundo ahora de gomas.
Se les viò volar como pajaros diablo
y a nadie engañaron
enclenques sus alas, solo hormiguearon
como gulungo colgaron
pero temìa el pàjaro visto de feo lenguaje
ser ahorcado en su largo viaje
dividìan el fruto del guindo
ya renuente, sin complacencia,
sabìan que colgaba en lo alto
muy agrias sus guindas
igual a esa avidez
pie de rabia al camino de diez
Sin embargo, no pude y
Lo supe al cierzo a cada paso
que correr no podìa.
ni a los veinte
ni atràs ni adelante.
centellar solo del alma
de la cintura muy adentro la calma.
Pelearà la calle por mi
con el zumbido y los brincos
ya que cercaron la ciaboga del niño
mirando solo el rastro de cicatriz
sus piedras rodaràn
como señal de zanja
Solo de guiñol y tìtere
estos hilos, esta amputaciòn del aire
no puede empapar,
ni en remolinos espolvorear.
Y despuès de todo
ya que antes
el brinco, la cabriola, y el rebote
a pesar tuve que empapar y evaporar

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