11 septiembre 2011

Amor y carne

Ese algodòn fustàn
cubriendo la còlera excesiva de tù monte
enagua blanca y por el agua blanda
como una pena de azotes
pegò, enrollò, anudò y embriagò
como a tiro de fusil
cada centìmetro de carne,
de huesos y todos los cartìlagos
como una chinche alegre
que brinca aquì y pica allà
que salta y con furor destapa
comezòn que duele y
termina en furibundo ardor.
Pero, en medio o en algùn momento,
agrada y un poco de placer al mordisquear
o un tanto comezòn de santo...........
Ando buscando el nervio,
consolando la locura desmedida
diciendo a la fusiòn de alambres
que delgado fuè su làtigo
y hondo profundo nuestro abrazo.....
Que antes, la madera o vara
la silla y la rueda de la furgoneta,
sus ojos al futuro hablaron
su tez del mismo tono acariciaron
su voz, la misma tierra urgaron
y asì despuès......
su locura entrò en vigor

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